Y de repente pienso que a la gente le gusta presumir, que le gusta la lástima y vive, se alimenta de eso.
Su droga es sentir celos y su satisfacción es el sufrimiento de otros.
sábado, 27 de marzo de 2010
viernes, 19 de marzo de 2010
Bye.
El perdido no encuentra la salida de su propio laberinto confeccionado en seda y terciopelo suizo que él creó.
El que trata de no pensar mucho camina por inercia acercándose a la puerta de salida. Es un simple vagabundo, hambriento, errante, deseoso de vivir.
El diseñador, perdido confeccionista barato, piensa más de la cuenta y la cuenta le sale cara, termina suicidándose por un sinfín de sentimientos encontrados, colapsados y perturbados; angustia, ansiedad, frustración, dolor, impotencia, ignorancia, etc.
Todos los peores sentimientos de auto insuficiencia a la vez.
Pero alguien va al rescate en un helicóptero de elefantes verde azulados. Baja a la superficie pero ya era descomunalmente inoportuno. El diseñador había muerto y había diseñado su propia muerte.
(Desde el cielo se divisaba la palabra Adiós. Y él solo se encontraba en el punto de la “i”).
martes, 16 de marzo de 2010
i need help?
De repente la naturaleza, el jugo de fruta, el cigarro de la mañana y estar tranquila son la mezcla perfecta de ver la mejor manera de vivir la vida.
Los vicios solo la hacen... perturbante., desquiciada y a la vez exquisita.
Conquistan, envenenan y te hacen volverte loca, L O C A.
Pareciese que el mundo se da vuelta, que la gente tiene una mirada fija solo en un punto, todos, viendo lo mismo, pensando cosas distintas y reaccionando de maneras distintas.
Ya no logro pisar las mismas huellas de antes.
Los vicios solo la hacen... perturbante., desquiciada y a la vez exquisita.
Conquistan, envenenan y te hacen volverte loca, L O C A.
Pareciese que el mundo se da vuelta, que la gente tiene una mirada fija solo en un punto, todos, viendo lo mismo, pensando cosas distintas y reaccionando de maneras distintas.
Ya no logro pisar las mismas huellas de antes.
lunes, 15 de marzo de 2010
Sombras bajo residuos de miel.
Las abejas son evacuadas por miedo a morir aplastadas por una catástrofe infernal.
Civiles se visten de ropa de camuflaje para una guerra, la guerra contra la naturaleza.
Nadie hace apuestas, nadie corre el riesgo a apostar a favor de los camuflados, nadie quiere perder.
La naturaleza tene el poder de destruir y construir; de llevar o de vaciar.
Las abejas son evacuadas por miedo a morir aplastadas por una catástrofe infernal.
Civiles se visten de ropa de camuflaje para una guerra, la guerra contra la naturaleza.
Nadie hace apuestas, nadie corre el riesgo a apostar a favor de los camuflados, nadie quiere perder.
La naturaleza tene el poder de destruir y construir; de llevar o de vaciar.
martes, 9 de marzo de 2010
lunes, 8 de marzo de 2010
... is dead.
El terremoto debió llevarme. Lo siento, debí suicidarme.
Acaso no debí vivir yo en concepción en aquellas casas que fueron arrazadas por el mar?
Por qué gente deseosa de vivir fue a parar a quién sabe donde y morir ahí?
Por qué no fui una de esas personas que siguen desaparecidas?
Por qué?
Justo ahora hubo una réplica y no me importa si el muro trizado que hay en mi casa se me cae encima.
Soy la peor en todo. Peor amiga, polola/novia, hija, hermana, prima, estudiante, durmiente... esa que no se quiere ni un poquito y que después sigue siendo igual.
Por qué no hice algo en esos 3 minutos de temblor intenso?
Sería más fácil asi que las personas puedan vivir.
Me cuesta odiar, acaso solo sé amar? sé sufrir y nada más?
Cuesta decir Adiós para siempre.
Cobardía?
Coraje?
MUERTE.
Acaso no debí vivir yo en concepción en aquellas casas que fueron arrazadas por el mar?
Por qué gente deseosa de vivir fue a parar a quién sabe donde y morir ahí?
Por qué no fui una de esas personas que siguen desaparecidas?
Por qué?
Justo ahora hubo una réplica y no me importa si el muro trizado que hay en mi casa se me cae encima.
Soy la peor en todo. Peor amiga, polola/novia, hija, hermana, prima, estudiante, durmiente... esa que no se quiere ni un poquito y que después sigue siendo igual.
Por qué no hice algo en esos 3 minutos de temblor intenso?
Sería más fácil asi que las personas puedan vivir.
Me cuesta odiar, acaso solo sé amar? sé sufrir y nada más?
Cuesta decir Adiós para siempre.
Cobardía?
Coraje?
MUERTE.
domingo, 7 de marzo de 2010
naturaleza violenta.
Ya todo parece absurdamente impactante.
La fuerza de la naturaleza que azota ciudades con toda su violencia.
La suerte de los desgraciados, y la desgracia de los sin suerte.
Trozos de madera rondando en los mares de desastres, de agua incontrolable. Ropa que flota en el océano, y cuerpos escondidos, desaparecidos y borrados de la faz de la tierra.
Solo convertidos en un recuerdo que quedó impregnado en una fotografía. Fotografía que el viento no se lleva.
El recuerdo es lo único que el mar no se pudo llevar. Eso y más... cosas y personas que luego de ser humanos que viven en "tranquilidad" ahora pasan a ser sobrevivientes más, hasta héroes que luego de un par de días la historia no se encarga de conmemorar.
La fuerza de la naturaleza que azota ciudades con toda su violencia.
La suerte de los desgraciados, y la desgracia de los sin suerte.
Trozos de madera rondando en los mares de desastres, de agua incontrolable. Ropa que flota en el océano, y cuerpos escondidos, desaparecidos y borrados de la faz de la tierra.
Solo convertidos en un recuerdo que quedó impregnado en una fotografía. Fotografía que el viento no se lleva.
El recuerdo es lo único que el mar no se pudo llevar. Eso y más... cosas y personas que luego de ser humanos que viven en "tranquilidad" ahora pasan a ser sobrevivientes más, hasta héroes que luego de un par de días la historia no se encarga de conmemorar.
...
La rosa botó su último pétalo,
como una lágrima del último adiós.
Pétalo de rosa marchita,
congelada en el tiempo,
anhelada por la caricia del pobre,
vagabundo
que ruega por un poco de amor.
como una lágrima del último adiós.
Pétalo de rosa marchita,
congelada en el tiempo,
anhelada por la caricia del pobre,
vagabundo
que ruega por un poco de amor.
viernes, 26 de febrero de 2010
no me interesa si a ti te interesa (:
Y me parece tan raro cuando la gente se siente sola, sabiendo que a una cuadra más arriba vive una de las personas que más quiero en la vida, y más arriba vive otra persona.
En realidad no sé si es flojera o qué, pero las personas tienden a dejar hundir, a no buscar las soluciones, ni las más simples, de la vida. Se encarga de respirar como sea que haya sido hace un segundo atrás, sin cambiar el ritmo ni nada, y si se desea cambiar solo se logra empeorar.
La verdad es que la gente no está mal, sino que imaginan demasiadas cosas, las personas estan todas bien, las circunstancias envenenan el alma y te la azotan contra un pared con clavos. Al final terminas destrozada pero no es nada comparado con otro dolor.
No hay como el dolor físico para calmar el dolor interior, para hacer ese intercambio especial y casi incoloro que ni se nota en el espacio.
Es más fácil autodañarse que autosanarse. Y la mayoría de las personas busca el camino más simple de la vida.
De la teroría no vamos ni a la práctica.
Podemos saber un montón de cosas, aconsejamos al resto y luego somos nosotrxs mismos los que somos aconsejadxs por esas mismas personas.
Y es asi, uno no le hace caso a nada, a nadie y termina asi, mal, aunque todo sea momentáneo.
En realidad no sé si es flojera o qué, pero las personas tienden a dejar hundir, a no buscar las soluciones, ni las más simples, de la vida. Se encarga de respirar como sea que haya sido hace un segundo atrás, sin cambiar el ritmo ni nada, y si se desea cambiar solo se logra empeorar.
La verdad es que la gente no está mal, sino que imaginan demasiadas cosas, las personas estan todas bien, las circunstancias envenenan el alma y te la azotan contra un pared con clavos. Al final terminas destrozada pero no es nada comparado con otro dolor.
No hay como el dolor físico para calmar el dolor interior, para hacer ese intercambio especial y casi incoloro que ni se nota en el espacio.
Es más fácil autodañarse que autosanarse. Y la mayoría de las personas busca el camino más simple de la vida.
De la teroría no vamos ni a la práctica.
Podemos saber un montón de cosas, aconsejamos al resto y luego somos nosotrxs mismos los que somos aconsejadxs por esas mismas personas.
Y es asi, uno no le hace caso a nada, a nadie y termina asi, mal, aunque todo sea momentáneo.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Siempre te vas y aunque no quieras, dejas la puerta abierta. Como si detrás de ti quedara una inmensa cola de algo que nunca se va.
Detrás de cada punto final siempre me espera una llave de entrada a ese capítulo con anhelos de ser cerrada.
Pienso que será la última vez, una de las pocas palabras que me queda impregnada en algún lugar escondido de mi mente con un alzheimer total.
Aquel punto final que da por terminar una expresión desinflada de mi corazón, una gota de aquella copa que no alcanzó a entrar y que queda marcada en el mantel del mesón.
Como todo aquello que se va algún día tiene que volver. Y esta vez volvió sin un pájaro mensajero que me avisara.
Nadie me dijo que me pusiera el chaleco salvavidas antes de tirarme al mar, o el paracaídas antes de lanzarme con los ojos vendados a la soledad.
El viento me rozaba y, sin embargo, parecía que me azotara contra esos detalles que dejé atrás; espinosos, dolorosos y con aquella sangre seca que se desprendía de mi con el contacto bruto y agresivo de la oscuridad deliciosa.
El futuro envuelto en una neblina indestructible me tiene acorralada. Mi hogar me ahoga en esa letanía familiar que todos están acostumbrados a escuchar.
Y entonces es así como mi mente no puede parar de pensar.
El cigarro espera la tempestad y el dinero para la nueva cajetilla en mi bolsillo se debe quedar.
Detrás de cada punto final siempre me espera una llave de entrada a ese capítulo con anhelos de ser cerrada.
Pienso que será la última vez, una de las pocas palabras que me queda impregnada en algún lugar escondido de mi mente con un alzheimer total.
Aquel punto final que da por terminar una expresión desinflada de mi corazón, una gota de aquella copa que no alcanzó a entrar y que queda marcada en el mantel del mesón.
Como todo aquello que se va algún día tiene que volver. Y esta vez volvió sin un pájaro mensajero que me avisara.
Nadie me dijo que me pusiera el chaleco salvavidas antes de tirarme al mar, o el paracaídas antes de lanzarme con los ojos vendados a la soledad.
El viento me rozaba y, sin embargo, parecía que me azotara contra esos detalles que dejé atrás; espinosos, dolorosos y con aquella sangre seca que se desprendía de mi con el contacto bruto y agresivo de la oscuridad deliciosa.
El futuro envuelto en una neblina indestructible me tiene acorralada. Mi hogar me ahoga en esa letanía familiar que todos están acostumbrados a escuchar.
Y entonces es así como mi mente no puede parar de pensar.
El cigarro espera la tempestad y el dinero para la nueva cajetilla en mi bolsillo se debe quedar.
jueves, 4 de febrero de 2010


Aún no despertaba pero llevaba horas con los ojos abiertos, horas. Caminaba, se vestía y seguía dormida.
Horriblemente seguía la inercia de todos los días.
Su mano seguía un movimiento casi automático cuando tenía que ingerir un bocado. Era solo ver la tv y comer, ver a la gente que estaba a su alrededor, ver la tele y comer. Así siempre fue todo.
Luego la ducha. Ni aunque el agua pareciera lo suficientemente cálida la despertaba. A ratos la invadía unas ganas de cambiar el clima del termostato del calefon y dejar que el frío del agua recorriera cada extremidad de su cuerpo. Cada maldita extremidad que no deja de sobrar en su cuerpo.
Y ahí estaba ella. La de todos los días. Esa que no sabe qué hacer en su imperioso tiempo libre. Esa que se fuma un par de cigarros y encuentra que todavía tiene ganas de fumar. Esa que se esconde cuando alguien viene.
Entre las recónditas tardes de su letanía de siempre, recuerda un poco de lo que antes fue. Le gusta recordar. Le gustar enternecerse con palabras, con aquellas frases que tocan la campanita que guarda en su oculto corazón oscuro, acelerado e impaciente.
Trata de recordar aquellos vocablos que antes la llevaban a una de las más grandes expresiones de su vida, pero no las localiza. Algo se ha extraviado de ella. Algo que cuesta redimirlo y que, sin embargo, se postra cada vez más en cuya arena movediza de su presente que se encarga de tragar todo aquello que toque su entorno.
martes, 2 de febrero de 2010
El parque de los recuerdos.
Camino sin retroceder. Ya creo que si lo hago no es que me toque retroceder dos pasos o tres. Simplemente piso precisamente en la huella que alguien había dejado perdida entre tinieblas y polvo de las calles de antaño.
A las 13:45 comienza la rutina.
El cigarrillo antes de almorzar, la locura, los delirios. El respiro de un adiós sumergido en el aire, en el humo al expulsarse de la boca. El viento que se lleva todo, que se alcanza a llevar muchas cosas, pero claro, a mi no me puede.
La poza que espera en la superficie para ser el arma letal de aquel cigarro.
Tan natural, tan vital, tan barata y tan mortal.
Aquel agua que es una de las armas letales para un cigarrillo, que se despide con el frágil sonido de un "tss" y ya no hay más.
Se deja caer entre los dedos, como la arena de playa que logra escabullirse. Pero el no, él cigarro cae para ser desechado.
No hay fuego que arda en él, no hay calor, no hay nada.
Solo lo que queda, que es un filtro más gastado de tantos otros que han sido apagados. Siendo parte del cementerio de colillas. El cementerio de recuerdos y la misma reencarnación de ellos.
El cementerio de dolores, de celebraciones más tristes y más felices.
El parque de los recuerdos.
miércoles, 27 de enero de 2010
jueves, 21 de enero de 2010
las relaciones entre dos se arreglan entre dos.
Hace frío. Estoy en mi casa y a la vez no. Ocupo un rincón de ella, me siento en el pc y escribo. Vuelvo a mi mundo, a sentirme bien, a expresarme, a dejar que mis dedos traduzcan cada pensamiento que hay en mi mente y de cierta forma recién ahí despierto.
Se me enfrían las piernas, mi nariz está helada y estoy abrigada.
Mis ojos esperan la aparición de un nombre que ayer me dejó dudosa.
Me enfrento a esta mañana como todas las mañanas y no me gusta. Es más fría de lo normal, se cuela en mi cuerpo, respira en mi polos. El frío llega a mi corazón y me hace sentir el mismo frío de ayer. Aquel frío que noté cuando tus lágrimas caían de tu rostro cansado, de tu piel sin cuidado. Mi posición no era la mejor.
Mis pies estaban puestos en la tierra y las palabras salían de mi boca como todo lo que alguna vez me pregunté y que nunca pude responder, esas palabras buscaron el mejor escondite. Se perdieron entre mi mente y no me dejaron encontrarlas. Salieron sin previo aviso pero con miedo. Salían claras, queriendo ser transparentes para no notarse pero no lo consiguieron. Se expresaron hasta con mayúscula y en un tono no tan dulce. Mi voz se retorcía al verte mal, al saber la verdad que habitaba en mi corazón.
La confianza se perdió. Se descuidó y se voló como el globo de un niño que se desconcentró, que en busca de un dulce, y ahí terminó. El globo va varios metros más arriba de lo que él puede alcanzar, como tu. Qué vas caminando lento, lamentándote por el pasado, reproduciendo los hechos con suspuestos que a la larga lastiman más a tu corazón.
Te dije que empezaras a vivir, que te eligieras a ti, que sonrías; que si has vivido tanto por los demás ya era hora de empezar por ti misma y dejar al resto, que ya está grande, de lado.
Si tienes que huir para sonreír, huye, llora, corre, cáete pero recuerda que ante todo, esto que estas haciendo, es por ti y por nadie más.
Me duele el corazón por tanta sinceridad, pero me debe doler menos que a ti y eso no me tranquiliza nada. Me duele tu dolor, me duele tu ausencia, tus ganas de no existir y de estar aferrada a tus creaciones, a tus hijos. Me duele no poder expresarte lo mucho que te quiero y a veces sentir que ya es tan tarde para hacerlo.
Me duele que te esfuerces por nosotros y que a cambio recibas palabras como estas.
Cuando se da a luz un niño se crea una conexión transparente, algo que corre por el cordón umbilical, se corta y no se pierde. El bebe no trae un libro de aprendizaje para madres o padres, no.
No hay que recurrir a comparaciones con la mayoría de cómo fueron creados tus hijos.
Esto es lo que hiciste tú y punto. Somos felices gracias a ti, y me duele que no valores tus esfuerzos impecables, tu sudor derramado en tu ropa uniformada, vestida de secretaria formal, soportando quejas, alegrías, malos tratos e injusticas solo por darnos una buena educación y una vida mejor.
Me duele que no veas lo que hoy por hoy somos gracias a ti.
Debe doler que una hija no tenga la confianza en su madre pero mira a tu alrededor y observa que no todo es tan oscuro como parece. Yo soy bastante negativa y me escondo en una barrera que se empieza a ser trizas.
Se va a destruir y se que ahí estarás tú. Y si no es así entonces fue porque yo también te descuidé, mamá.
Se me enfrían las piernas, mi nariz está helada y estoy abrigada.
Mis ojos esperan la aparición de un nombre que ayer me dejó dudosa.
Me enfrento a esta mañana como todas las mañanas y no me gusta. Es más fría de lo normal, se cuela en mi cuerpo, respira en mi polos. El frío llega a mi corazón y me hace sentir el mismo frío de ayer. Aquel frío que noté cuando tus lágrimas caían de tu rostro cansado, de tu piel sin cuidado. Mi posición no era la mejor.
Mis pies estaban puestos en la tierra y las palabras salían de mi boca como todo lo que alguna vez me pregunté y que nunca pude responder, esas palabras buscaron el mejor escondite. Se perdieron entre mi mente y no me dejaron encontrarlas. Salieron sin previo aviso pero con miedo. Salían claras, queriendo ser transparentes para no notarse pero no lo consiguieron. Se expresaron hasta con mayúscula y en un tono no tan dulce. Mi voz se retorcía al verte mal, al saber la verdad que habitaba en mi corazón.
La confianza se perdió. Se descuidó y se voló como el globo de un niño que se desconcentró, que en busca de un dulce, y ahí terminó. El globo va varios metros más arriba de lo que él puede alcanzar, como tu. Qué vas caminando lento, lamentándote por el pasado, reproduciendo los hechos con suspuestos que a la larga lastiman más a tu corazón.
Te dije que empezaras a vivir, que te eligieras a ti, que sonrías; que si has vivido tanto por los demás ya era hora de empezar por ti misma y dejar al resto, que ya está grande, de lado.
Si tienes que huir para sonreír, huye, llora, corre, cáete pero recuerda que ante todo, esto que estas haciendo, es por ti y por nadie más.
Me duele el corazón por tanta sinceridad, pero me debe doler menos que a ti y eso no me tranquiliza nada. Me duele tu dolor, me duele tu ausencia, tus ganas de no existir y de estar aferrada a tus creaciones, a tus hijos. Me duele no poder expresarte lo mucho que te quiero y a veces sentir que ya es tan tarde para hacerlo.
Me duele que te esfuerces por nosotros y que a cambio recibas palabras como estas.
Cuando se da a luz un niño se crea una conexión transparente, algo que corre por el cordón umbilical, se corta y no se pierde. El bebe no trae un libro de aprendizaje para madres o padres, no.
No hay que recurrir a comparaciones con la mayoría de cómo fueron creados tus hijos.
Esto es lo que hiciste tú y punto. Somos felices gracias a ti, y me duele que no valores tus esfuerzos impecables, tu sudor derramado en tu ropa uniformada, vestida de secretaria formal, soportando quejas, alegrías, malos tratos e injusticas solo por darnos una buena educación y una vida mejor.
Me duele que no veas lo que hoy por hoy somos gracias a ti.
Debe doler que una hija no tenga la confianza en su madre pero mira a tu alrededor y observa que no todo es tan oscuro como parece. Yo soy bastante negativa y me escondo en una barrera que se empieza a ser trizas.
Se va a destruir y se que ahí estarás tú. Y si no es así entonces fue porque yo también te descuidé, mamá.
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